Gottman
y Silver (2000) observaron a cientos de parejas con buen “ajuste marital”, es decir parejas
que tenían una buena relación y se sentían felices en sus matrimonios.
Observaron que independientemente de lo distintas que estas podían ser, entre ellas mostraban siete similitudes
significativas:
1.- Mapas del amor:
poseen un mayor conocimiento de sí mismo y del otro. Saben cuáles son sus
gustos, sus miedos, sus preocupaciones y esperanzas. Este conocimiento no sólo
refuerza el sentimiento de amor, sino también fortalece el vínculo y la aptitud
de la pareja para enfrentar situaciones difíciles.
2.- Cultivan el cariño y la
admiración mutua: cultivan el cariño del uno por
el otro en demostraciones explícitas, valoran los talentos y las contribuciones de
cada uno de los miembros, hacen evaluaciones
positivas de sus recuerdos y perciben a
sus parejas como dignas de su respeto y depositarios legítimos de su amor.
3.- Generan cercanía física
entre ellos: Las parejas cuyos miembros en lo cotidiano
se acercan física y verbalmente están más conectadas emocionalmente. Estas
conductas son determinantes en el desarrollo y mantención de la “pasión amorosa”.
4.- Permiten ser influidos por
su pareja: Gottman y cols. observaron la importancia de
considerar y abrirse a la influencia de los sentimientos y opiniones del otro
miembro de la pareja, atributo observado con mayor frecuencia en las mujeres
que en los hombres. Sin embargo, también se ha observado que cuando el hombre
(marido) está dispuesto a ser influido por su esposa, sus matrimonios son más felices
y estables en el largo plazo.
5.-
Se focalizan en resolver aquellos
problemas que “realmente pueden ser resueltos”: Este atributo se relaciona
con la capacidad de la pareja para
definir y consensuar de manera “realista”, aquellos desacuerdos, problemas
y conflictos, en función de sus capacidades reales y de un contexto que
posibilita la intervención.
6.- Logran romper con el
“status quo” y el “estancamiento”: Las parejas con buen ajuste marital, estables
y satisfechas, más que tratar de solucionar “conflictos perpetuos”, pueden
conversar acerca de ellos sin dañarse, logran superar situaciones de
“estancamiento” y de “status quo”, abriendo con ello las posibilidades de
encuentro y comprensión, en el enfrentamiento de aquellos conflictos que se
generar desde “la manera de ser” del otro y sobre los cuales difícilmente las
parejas puedan intervenir y modificar sin causar un daño profundo en la
autoimagen y/o autoestima del otro.
Muy interesante. Creo que los últimos puntos (el 6 y 7) parecen ser los más desafiantes para la pareja y, probablemente, sean las metas que mejor aseguren la continuidad de la pareja, y permitan el amor más auténtico y maduro en la relación.
ResponderEliminarMuy interesante, comparto con Sergio que probablemente el punto sería sea uno de los más difíciles de establecer en una relación...romper el estancamiento haría que muchas parejas tuviesen permanencia en su relación y un amor mas maduro y certero...
ResponderEliminarGracias por el aporte
Saludos
Andrea